lunes, marzo 11, 2013

Así, porque si

Erase una vez un elefante que se quería suicidar porque había tenído un mal día. Su madre había muerto, lo había despedido del trabajo y su novia elefante lo había dejado...

En otra parte de la ciudad, vivía un pollito. El hermano del pollito acababa de nacer, por lo que el pollito estaba feliz.

Esa mañana, el pollito se fue a trabajar, y justo cuando iba llegando a su destino un elefante le cayó encima. Ambos murieron.

Del otro lado del mundo, una vaca lloró.


miércoles, noviembre 07, 2012

Sístole y diástole

Uno de sus mayores deseos era diseccionar una rana viva solo para presenciar la belleza de un corazón palpitante, así que no tuvo ningún remordimiento al cazar y atar a aquel pobre animal, para luego abrirlo cuidadosamente con su afilado bisturí y sin ningún tipo de sedante.

Al ver tal fenómeno quedó fascinado por completo. El corazón de la rana latía demasiado cerca, demasiado rápido, tal vez por el dolor y el temor. Sin embargo, como es natural, el latido de la rana lentamente decayó. ―Que espectáculo tan efímero pensó un poco decepcionado nuestro espectador, y se apresuró a buscar otro animal que pudiera soportar más, y así volver a ver semejante maravilla por más tiempo. Acababa de surgir un psicópata.